Artículos
México 68, una masacre concertada
Elena Gallegos
LA JORNADA
VIERNES 29 DE SEPTIEMBRE DE 2000
Era la tarde del 2 de octubre de 1968. En la Plaza de las Tres Culturas, donde miles se reunían, comenzaron los disparos, los gritos, la confusión. Tras una de las almenas del templo de Santiago un hombre --presumiblemente con un guante blanco en una mano-- accionó un arma. El objetivo: el general José Hernández Toledo, quien en esos momentos irrumpía en la plaza al mando del Primer Batallón de Fusileros Paracaidistas.
En el discurso oficial, la agresión al general fue ofrecida como muestra evidente de que "agitadores profesionales" atacaron al Ejército en los sucesos de aquel día. Hoy se sabe que el templo cerró sus puertas antes de los incidentes y se usó como base de operación de uno de los comandos militares. Precisamente al que pertenecían los francotiradores apostados en la azotea.
Poco a poco el rompecabezas se ha ido armando y gracias a las últimas imágenes encontradas y a una investigación que llevó dos años, existe evidencia suficiente para apuntar --como se hace en el documental Operación Galeana--que oficiales vestidos de civil dispararon lo mismo contra la multitud que acudió al mitin que contra la tropa en un operativo montado por los generales Luis Gutiérrez Oropeza y Mario Ballesteros Prieto.
Los entonces jefes del Estado Mayor Presidencial y del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional actuaron en Tlatelolco para provocar el fuego cruzado en la plaza.
Pero no es todo... algunos cuerpos de elite del Ejército buscaron infiltrar y radicalizar el movimiento estudiantil —quizá para justificar su represión— y ello puede documentarse a partir del 28 de agosto del 68, fecha en que se efectuó la gigantesca marcha que culminó con la entrada al Zócalo de miles y miles de estudiantes, convocados por el Consejo Nacional de Huelga.
El hilo de la madeja
En un programa especial para recordar la matanza del 2 de octubre, hace dos años Televisa emitió imágenes inéditas de aquel suceso sin darles lectura alguna. Carlos Mendoza, director del Canal 6 de Julio y profesor del CUEC, conocía prácticamente todo el material fílmico que se había difundido. Por eso los nuevos trozos de película llamaron su atención.
El y su equipo revisaron esas tomas cuadro por cuadro, instante por instante. "Le encontramos el hilo a la madeja", comenta Mendoza.
A esas imágenes inéditas pudo sumar muchas más —incluso algunas aportadas por una vecina del conjunto habitacional—, reunió documentos de inteligencia, fichas hemerográficas, informes de fuentes militares, así como el legado del general Marcelino García Barragán, publicado en el libro Parte de guerra, de Julio Scherer y Carlos Monsiváis.
Con base en ese material, la investigación de Mendoza aporta pruebas para sostener que se dieron "órdenes cruzadas" a los distintos cuerpos de las fuerzas armadas que actuaron esa tarde y que el Batallón Olimpia —integrado por militares vestidos de civil con un pañuelo o guante blanco en una mano como contraseña— no sólo tuvo la encomienda, como muchos años después lo reconoció el Ejército, de aprehender a los dirigentes estudiantiles. No. Su participación fue mucho más allá...
